Fast fashion, low workers

Hace una semanas, con motivo de mis deberes de Inglés, cayó en mis manos un documento gráfico bastante interesante. Se trataba de uno de los reportajes realizados en Last Week Tonight de John Oliver, presentador inglés afincado en Estados Unidos que, en clave de humor y con cierto punto irónico, repasa la actualidad política y social mundial. El pasado mes de abril, el programa de la HBO repasaba la ética de las grandes empresas de moda internacional y su manera de producción masiva. Y es que, a la hora de establecer los cimientos de cualquier firma, se valoran dos puntos: – La visión, aquello que queremos obtener con nuestras acciones en nuestro mercado y de cara a nuestro público objetivo. – Los valores, los cuales identifican la ética y los principios de nuestra empresa. Cuando ambos puntos no coinciden, o en el caso que vamos a tratar, no se corresponden, nuestra razón de ser como compañía deja de existir.

Volviendo a John Oliver, el periodista llevaba a cabo una pequeña reflexión sobre la moda rápida -sí, en inglés fast fashion– y la sociedad de consumo, en comparación con la doble moral del primer mundo. Si bien no entramos a analizar el sistema mundial económico y las fuerzas de poder que lo componen, cabe destacar que: – En cada desgracia en países del tercer mundo donde se produce moda económica, las marcas se posicionan en contra de las condiciones de los trabajadores. – Se ha pretendido mejorar estas últimas con programas de seguridad y garantía laboral en los talleres que trabajan para las grandes firmas. – Ocurren nuevas desgracias por la subcontratación de talleres en origen por parte de los proveedores autorizados. – Se continúa trabajando con ellos. Este círculo vicioso tiene como meta cumplir con la visión de las marcas, que se centra en “democratizar el consumo de la moda en las sociedades en las que operan”. ¿Qué ocurre, pues, con las sociedades en las que se produce la ropa vendida en el primer mundo? Se pierde la ética por el camino y, por tanto, los valores de la marca. Una contra-relacción -sí, como lo leéis- entre lo que se establece en las actas de la empresa y su actividad real. Logo GAP Cabe replantear toda la estrategia de marketing de las enseñas especializadas en moda y que utilizan mano de obra barata en países en desarrollo. Lejos de disculparse de manera sistemática, tendrían que plantearse si realmente a su consumidor final este hecho le preocupa realmente. Las muertes no repercuten de manera directa en las ventas -según los resultados globales- y el consumidor utiliza la misma doble moral que las marcas a la hora de comprar. Al estupor inicial le sigue el acto básico de adquisición de moda, ya aprehendido. Con este artículo, no realizamos una crítica social, sino un análisis de marketing, planteado por Oliver y recogido aquí, que da qué pensar sobre la necesidad de pedir perdón de manera pública a un receptor que ya no siente pena. Fotografía: Complex.com.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s